A principios del siglo pasado visionarios en el manejo y empleo militar de globos y dirigibles, tuvieron el acierto de enviar a personal militar para abundar en este estudio al continente europeo y poder utilizarlos en nuestro país.
Cuando el Presidente de la República, Venustiano Carranza ordenó su asesinato, el general Felipe de Jesús Ángeles Ramírez había cumplido 51 años, había ganado las batallas más importantes de la Revolución Mexicana, había estado exiliado en Europa y en Estados Unidos, había sido director del H. Colegio Militar, había combatido contra el Ejército Federal donde se formó, y conocido la peor de las traiciones: Ser entregado al enemigo por uno de los suyos.
El Mayor Píloto Aviador Alfredo Lezama Álvarez y Teniente David J. Borja, realizaron vuelo sin escalas por 10 horas entre México y Nuevo Laredo el 14 de agosto de 1927 en un biplano de construcción nacional.